Taller colectivo de la gran familia Upande Upande. A la memoria de María Dolores Torres.
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sábado, 21 de mayo de 2016
domingo, 8 de mayo de 2016
Métrica, versiones, ritmo
Al parecer el haiku japonés más popular, famoso y perfecto es el escrito por Matsuo Basho y traducido al castellano en múltiples y diversas versiones. Anoto aquí dos más (que puede haber copiado mi memoria de algún recuerdo remoto), ambos respetando en lo posible el juego de la métrica 5/7/5, y un cierto ritmo.
Nocturno estanque.
Se sumerge una rana.
Silencio roto.
Estanque en calma.
Salta una rana ¡Chop!
Ruido del agua.
Estrujo un poco más mi memoria para intentar explicar las claves o razones que sustentan la importancia, fama y méritos de este haiku, aparentemente bobo o intrascendente. Pero cuando lo lees e imaginas vas descubriendo todas o casi todas las reglas doradas de la poesía haiku, el tao, el budismo, el sintoísmo y la percepción de la existencia desde un plano elemental, casi infantil (de ahí supongo esa impresión de bobada intrascendente).
Describe un instante y una sorpresa, algo que hace ese instante distinto de todos los demás. Y se compone de o con algunos elementos fundamentales de la poesía oriental:
* el estanque (el agua, uno de los cuatro elementos), su quietud, su calma, escenarios perfectos para la contemplación;
* la no-acción, clave de la filosofía taoísta, que se complementa con la acción, que en este caso llegará de fuera y no provocada por el propio ser; la acción producida por el salto de un rana que abandona la orilla para sumergirse en el estanque: mutación, cambio, movimiento, características de la Naturaleza siempre activa aun cuando parece quieta y dormida...
* silencio/ruido, espejo del agua roto por el chop! de un pequeño ser vivo...
(No sigo, ahora te toca a tí la búsqueda de tréboles de cuatro hojas)
sábado, 16 de abril de 2016
La noche
De nuevo, Juan de Yepes, aunque no se adapte a las reglas del haikú, pero es tan bello todo lo que escribió...
La noche sosegada
en par de los levantes del aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.
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