Los posibles materiales (aunque no sé si este formato los aceptaría y dudo que quedaran bien todos juntos, ni al retortero ni colocaditos en exposición), podrían ser: ilustraciones de todo tipo, incluidos un tapiz o una pieza de barro (pienso en un siurell representando a un pastor, o un tabajoste canario para recoger la leche de ordeñar las cabras); fotos, enlaces a sitios, o ramilletes de citas o fragmentos de poemas que al quedar aislados aparecen como un haiku, así por ejemplo estos versos
Aún arriba,
por las altas lomas,
hay luz en los espinos.
Versos escritos por Antonio Gamoneda cerrando el segundo poema ('En Cantamilanos') de una reedición casi apócrifa de León de la mirada. Otras monografías podrían ser, por ejemplo, el 'haiku de la charca', el 'haiku de la distancia'... y así hasta el infinito. Porque todo es unidad, dinamismo y temblor, según deja escrito cada otoño el señor Populus Tremula.

No hay comentarios:
Publicar un comentario