Taller colectivo de la gran familia Upande Upande. A la memoria de María Dolores Torres.
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miércoles, 13 de septiembre de 2017
Hacer amor
Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.
Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.
Y casi no se más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.
Nota: ''Hacer amor'' es un poema de Antonio Gamoneda, escrito hace medio siglo y publicado en su libro de poemas ''Blues castellano''
viernes, 31 de marzo de 2017
Zumbido
Rumor de insectos
Música antigua
Anterior a los instrumentos
Recupero tres versos de Antonio Gamoneda
Recupero tres versos de Antonio Gamoneda
martes, 22 de marzo de 2016
Quijote
Salir temprano
en busca de lo bello,
verdadero y justo.
Un ¿haiku quijotesco? Quizás. La esencia parte de un párrafo de Nazim Hikmet, citado por Gamoneda en este singular discurso en el homenaje a los Premios Cervantes ocurrido en la Biblioteca Nacional (Madrid), el 9 de octubre de 2012, a sus 81 años de edad.
Saludo afectuosamente a las dignísimas autoridades civiles y académicas, con mención llena de gratitud de las que son regidoras de esta noble y tricentenaria Institución, y a vosotros, queridos y admirados compañeros en la distinción que nos congrega, y a todos ustedes, señoras, señores, amigas y amigos:
Toda significación cervantina es significación de nuestro amor y nuestro respeto a la persona y la obra de don Miguel de Cervantes. Don Miguel fue un español genial, tristemente viviente en una España polarizada en el poder económico, fuese éste monárquico, eclesial o feudal, y en la pobreza, propietaria ésta tan solo de la indefensión, el analfabetismo y el hambre.
Algo, poco, he dicho ya de la persona. Voy a decir también de la obra. Sin rehuir el tópico. Y voy a auxiliarme citando a Nazim Hitmet, el gran poeta sueco del pasado siglo. Decía Nazim en unos versos de su poema “Don Quijote”:
“El caballero de la Eterna Juventud / obedeció, hacia la cincuentena, / a la verdad que latía en su corazón. / Partió una bella mañana de julio/ para conquistar lo bello, lo verdadero y lo justo. / Delante de él estaba el mundo/ con sus gigantes abyectos, / y bajo él, Rocinante, / triste y heroico. / Yo sé/ que una vez que se cae esta pasión/ y se tiene un corazón de un peso respetable, / no hay nada que hacer, Don Quijote, / nada que hacer: / hay que luchar con los molinos de viento.”
Está claro: los molinos son gigantes, los gigantes son poderosos, su ejercicio es la maldad, y el Caballero de la Eterna Juventud, el abatido, debe comprender y comprende, que su infortunada verdad sigue consistiendo en la causa necesaria de luchar contra esa maldad.
En Don Quijote, en su bella locura, hay un trasunto, una creación autorreferente de Cervantes. Incluso en el caso de que fuese inconscientemente activada, es una proyección de su vida. Don Miguel, para vivir, tenía que ofrecerse a la muerte; vender su sangre en el mercado de las batallas originadas por el enfrentamiento de intereses entre los poderosos.
Los escritores amamos la paz. Y todos ustedes. Pues bien, históricamente ahora mismo, ante el dolor español y planetario de una pobreza que comporta hambre, enfermedad y muerte, nuestro lenguaje (naturalmente, no hablo solo de la escritura poemática), ha de ser poética y moralmente subversivo. Y nuestra conducta. El sufrimiento de causa social es nuestro sufrimiento y penetra nuestra conciencia, que creación literaria que no lleve consigo conciencia no es creación.
Incruentos como Don Quijote, numantinamente resistentes, pacíficamente revolucionarios, queridos escritores cervantinos todos: “hay que luchar contra los molinos de viento”.
domingo, 28 de febrero de 2016
Mundo Haiku
Me temo que este soporte (el blog) no es viable para desarrollar en un taller conjunto la construcción de 'monografías del haiku'. Pero puedo contarte mis sueños imposibles. Como por ejemplo reunir materiales en torno a una visión personal del Haiku castellano del sonido de un rebaño.
Los posibles materiales (aunque no sé si este formato los aceptaría y dudo que quedaran bien todos juntos, ni al retortero ni colocaditos en exposición), podrían ser: ilustraciones de todo tipo, incluidos un tapiz o una pieza de barro (pienso en un siurell representando a un pastor, o un tabajoste canario para recoger la leche de ordeñar las cabras); fotos, enlaces a sitios, o ramilletes de citas o fragmentos de poemas que al quedar aislados aparecen como un haiku, así por ejemplo estos versos
Los posibles materiales (aunque no sé si este formato los aceptaría y dudo que quedaran bien todos juntos, ni al retortero ni colocaditos en exposición), podrían ser: ilustraciones de todo tipo, incluidos un tapiz o una pieza de barro (pienso en un siurell representando a un pastor, o un tabajoste canario para recoger la leche de ordeñar las cabras); fotos, enlaces a sitios, o ramilletes de citas o fragmentos de poemas que al quedar aislados aparecen como un haiku, así por ejemplo estos versos
Aún arriba,
por las altas lomas,
hay luz en los espinos.
Versos escritos por Antonio Gamoneda cerrando el segundo poema ('En Cantamilanos') de una reedición casi apócrifa de León de la mirada. Otras monografías podrían ser, por ejemplo, el 'haiku de la charca', el 'haiku de la distancia'... y así hasta el infinito. Porque todo es unidad, dinamismo y temblor, según deja escrito cada otoño el señor Populus Tremula.
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